Como experto en patología y cáncer cervical, cáncer que causa cada año unas 290.000 muertes en el mundo, es frecuente que trate en esta columna temas de actualidad relacionados con su agente causal -el virus del papiloma humano (HPV)-, por eso hoy hago referencia a un trabajo realizado por científicos de la Universidad de Manchester (Reino Unido), trabajo según el cual dicen haber descubierto que el lopinavir -un fármaco usado contra el SIDA- puede utilizarse también para prevenir el cáncer de cérvix al haber comprobado que reactiva el sistema de defensa antiviral de células infectadas por HPV.
En el artículo publicado en Antiviral Therapy, basado en un estudio hecho en 2006 que demostró mediante cultivo celular el potencial terapéutico de este antirretroviral frente al virus del papiloma, se afirma que, se ha comprobado que el lopinavir destruye selectivamente a aquellas células no cancerosas que están infectadas por el VPH, dejando poco afectadas a las células sanas.
Se añade que, debido a que los programas de vacunación puestos en marcha en muchos países para frenar la enfermedad no son efectivos en mujeres ya infectadas, ni protegen contra todos los serotipos del virus, el uso de lopinavir ofrecería una nueva alternativa terapéutica.
El estudio ha demostrado también que aunque se necesitarían dosis entre 10 y 15 veces mayores que la que normalmente requerirían los infectados por VIH -aunque la administración oral sea segura- dado que la aplicación tópica es suficiente, la mejor forma de administrar el tratamiento sería mediante su aplicación local en forma de crema.